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Las cortinas, ese rincón olvidado que respiras cada día
Hay lugares en casa que limpiamos con devoción casi diaria: la encimera, el suelo, el baño. Y hay otros que simplemente ignoramos, convencidos de que si no se ven sucios, no lo están. Las cortinas pertenecen a esa segunda categoría, y sin embargo son uno de los principales reservorios de polvo, ácaros y alérgenos de cualquier vivienda.
Una cortina expuesta al aire de la calle y al interior del hogar actúa como un filtro permanente. Captura todo lo que flota: polvo, esporas de moho, pelo de mascota, polen que entra por la ventana entreabierta en primavera. El problema es que ese filtro nunca se vacía solo.
¿Con qué frecuencia deben lavarse las cortinas?
La respuesta que nadie quiere oír: más de lo que las lavas ahora. Como mínimo, dos veces al año en condiciones normales. Si tienes mascotas, niños pequeños o algún miembro de la familia con alergia o asma, la frecuencia debería ser mayor. En hogares con personas asmáticas, la Asociación Española de Alergia e Inmunología Clínica recomienda reducir al máximo los tejidos que acumulan polvo y, cuando se usen, mantenerlos escrupulosamente limpios.
El problema del lavado doméstico
Meter las cortinas en la lavadora resuelve parte del problema, pero no todo. Los ácaros mueren con temperaturas superiores a los 55 °C, algo que muchas telas delicadas no toleran. Además, el proceso de lavado no elimina las partículas que se han adherido a las fibras con el paso de los meses. Una limpieza profesional con sistemas de aspiración HEPA y productos ecológicos de baja toxicidad llega donde el ciclo de centrifugado no puede.
Qué ocurre si no las limpiamos
- Aumento de la concentración de ácaros en el ambiente interior.
- Agravamiento de síntomas en personas con rinitis, asma o dermatitis atópica.
- Aparición de manchas de moho en los bordes, especialmente en habitaciones con condensación.
- Deterioro prematuro de la tela.
En Limpiezas Aqualive Ecológicas tratamos cortinas y textiles del hogar con métodos que respetan las fibras y eliminan los alérgenos de verdad, no solo los que se ven. Si llevas demasiado tiempo sin pensar en ellas, quizá sea el momento de hacerlo.